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Síntomas de neuropatía por estrés: sistema nervioso al límite

Giovana Femat Roldán 9 de abril de 2025 padecimientos

Síntomas de neuropatía por estrés: sistema nervioso al límite

El dolor neuropático producido por neuropatías puede ser difícil de controlar en pacientes que sufren ansiedad y depresión, mecanismos internos como el catastrofismo puede resultar difícil para el control del dolor en estos pacientes que sufren de ansiedad y depresión, es por eso que algunos tratamientos para el dolor neuropático incluyen inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina.

Neuropatía sensitiva

La neuropatía sensitiva es un trastorno neurológico que afecta principalmente a los nervios sensoriales, es decir, aquellos encargados de transmitir al cerebro la información relacionada con el tacto, la temperatura, el dolor y la vibración, entre otros estímulos sensoriales. Se trata de una condición que puede manifestarse de forma leve o severa y cuyo impacto en la calidad de vida depende del origen, la extensión del daño y la rapidez con la que se recibe tratamiento.

¿Qué ocurre exactamente en una neuropatía sensitiva?

Cuando una persona padece una neuropatía sensitiva, los nervios encargados de llevar las señales sensoriales desde la piel, músculos y articulaciones hasta el cerebro sufren un daño o una disfunción. Como consecuencia, las señales llegan alteradas o no llegan del todo, provocando síntomas como hormigueo, entumecimiento, sensación de ardor, pinchazos o incluso dolor espontáneo sin causa aparente.

Este tipo de neuropatía puede afectar a una sola parte del cuerpo o ser más generalizada. Algunas personas la describen como una «anestesia dolorosa», porque sienten adormecimiento, pero al mismo tiempo experimentan dolor o molestias persistentes.

Principales síntomas de la neuropatía sensitiva

Los síntomas pueden variar en intensidad y localización, pero en general, incluyen:

  • Entumecimiento o pérdida de sensibilidad, especialmente en las manos y los pies.
  • Dolor de tipo urente (ardor) o punzante.
  • Hiperalgesia: aumento de la sensibilidad al dolor.
  • Alodinia: dolor provocado por estímulos que normalmente no son dolorosos (como el roce de la ropa).
  • Pérdida de equilibrio o dificultad para caminar, especialmente en la oscuridad o con los ojos cerrados.
  • Sensación de hormigueo o “calambres” constantes.

En algunos casos, estos síntomas pueden empeorar durante la noche, lo que dificulta el descanso y afecta el bienestar emocional.

Causas comunes de la neuropatía sensitiva

La neuropatía sensitiva no es una enfermedad en sí misma, sino una manifestación de diferentes condiciones médicas. Entre las causas más frecuentes se encuentran:

  • Diabetes mellitus: una de las causas más comunes. Los niveles elevados de glucosa en sangre dañan los nervios con el tiempo.
  • Deficiencia de vitaminas, especialmente vitamina B12.
  • Enfermedades autoinmunes, como lupus o síndrome de Sjögren.
  • Infecciones, como el VIH o la enfermedad de Lyme.
  • Neuropatías hereditarias, como la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth.
  • Tóxicos o medicamentos, como la quimioterapia o el alcohol.
  • Enfermedades metabólicas o renales crónicas.

Diagnóstico de la neuropatía sensitiva

El diagnóstico requiere una evaluación neurológica completa que puede incluir:

  • Exploración clínica detallada, para evaluar la distribución de los síntomas y las respuestas sensoriales.
  • Estudios de conducción nerviosa y electromiografía (EMG), que permiten identificar el tipo de nervio afectado y el grado de la lesión.
  • Análisis de sangre, para buscar causas como diabetes, deficiencias vitamínicas o enfermedades autoinmunes.
  • En algunos casos, biopsia de nervio o piel para estudiar el daño en las fibras nerviosas pequeñas.

Tratamiento

El enfoque terapéutico depende de la causa subyacente:

  • Corrección de la causa, como controlar la diabetes o suplementar vitaminas.
  • Medicamentos para el dolor neuropático, como gabapentina, pregabalina, duloxetina o amitriptilina.
  • Terapias complementarias, como fisioterapia, estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS) o acupuntura.
  • Cuidados en casa: calzado cómodo, evitar lesiones en zonas sin sensibilidad, revisar los pies regularmente.

¿Por qué se producen las neuropatías sensitivas?

Reconocer los diversos factores causales directamente asociados con la neuropatía sensorial es fundamental para brindar un tratamiento oportuno y eficaz como profesional clínico. Al establecer diagnósticos diferenciales, es posible que no se identifique fácilmente un factor causal directo, por lo que debe considerarse un diagnóstico de exclusión (es decir, neuropatía sensorial idiopática), ya que este constituye entre el 20 % y el 30 % de los casos. Los profesionales clínicos deben considerar una lista completa de posibles etiologías subyacentes, que incluya:

  • Diabetes: 

El exceso de glucosa y lípidos provoca estrés oxidativo, que daña las mitocondrias y altera la función celular normal. La isquemia nerviosa y la alteración de la reparación de las fibras nerviosas también contribuyen a la neuropatía diabética. Estas alteraciones metabólicas conducen a un círculo vicioso de acumulación de ROS, reducción de la defensa antioxidante y daño a los nervios periféricos.

  • Síndrome de Guillain-Barré:

Esta neuropatía es predominantemente desmielinizante, pero también existen formas axónicas, como la polineuropatía axonal motora aguda (AMAN), donde la invasión primaria de los axones por células inflamatorias.

  • Polineuropatía urémica : 

La desmielinización y la degeneración axonal caracterizan esta neuropatía. Se desconoce su causa, pero podría estar relacionada con deficiencias de tiamina, zinc y biotina, y una disminución de la actividad de la transcetolasa. Otros factores contribuyentes incluyen el aumento de fenoles, mioinositol, beta2-microglobulina, 

  • hiperparatiroidismo e hiperpotasemia.

Los cambios son más graves en la zona distal, y los axones más largos son los primeros en verse afectados.

  • Deficiencia de vitamina B12 :

La neuropatía sensorial puede ser causada por la deficiencia de esta vitamina debido a la interferencia en la producción de mielina, la sustancia grasa que rodea y aísla los nervios. Sin suficiente mielina, las señales nerviosas no se transmiten eficientemente, lo que provoca los síntomas de la neuropatía sensorial.