¿Qué es el reflejo aquíleo?
Giovana Femat Roldán 10 de septiembre de 2024 padecimientos

El reflejo aquíleo, también conocido como reflejo del tendón de Aquiles o reflejo del tobillo, es un reflejo profundo o miotático que involucra la contracción del músculo gastrocnemio y sóleo en respuesta a la percusión del tendón de Aquiles. Es uno de los reflejos más comunes evaluados en la práctica clínica debido a su facilidad de exploración y la valiosa información que proporciona sobre el estado neurológico del paciente.
¿Qué son los reflejos osteotendinosos?
Los reflejos son respuestas automáticas e involuntarias del cuerpo ante ciertos estímulos. Funcionan como un mecanismo de defensa y regulación, permitiendo al organismo reaccionar de manera rápida y efectiva ante situaciones que requieren una acción inmediata, sin la necesidad de procesar la información en el cerebro. Los reflejos son parte esencial del sistema nervioso y ayudan a mantener la homeostasis y a proteger al cuerpo de posibles daños.
Los reflejos ocurren gracias a un arco reflejo, que es la ruta más simple en el sistema nervioso. Este arco se compone de cinco partes básicas:
- Receptor sensorial:
Detecta un estímulo (como un golpe en el tendón).
- Neurona sensorial (aferente):
Transporta la señal desde el receptor hasta la médula espinal.
- Centro de integración (médula espinal):
Procesa la señal sin involucrar al cerebro.
- Neurona motora (eferente):
Lleva la respuesta desde la médula espinal hasta el músculo o glándula.
- Efector:
El músculo o glándula que ejecuta la respuesta.
El tiempo de respuesta es casi inmediato porque la señal no necesita viajar al cerebro, sino que se procesa directamente en la médula espinal, lo que es crucial en situaciones donde la rapidez es esencial.
La exploración de los reflejos es una parte fundamental del examen neurológico porque proporciona información crucial sobre la integridad del sistema nervioso. Un reflejo alterado puede ser el primer indicio de un problema neurológico subyacente, como una lesión en los nervios, la médula espinal o una disfunción del sistema nervioso periférico o central.
¿Cómo se explora el reflejo aquíleo?
- Posición del paciente: El paciente debe estar relajado, generalmente sentado con las piernas colgando o acostado con la pierna flexionada.
- Técnica: El médico golpea ligeramente el tendón de Aquiles con un martillo de reflejos. Esto se realiza en el punto donde el tendón se inserta en la parte posterior del talón.
- Respuesta esperada: Una contracción refleja del músculo gastrocnemio, que resulta en la flexión plantar del pie (movimiento hacia abajo).
El reflejo aquíleo se explora rutinariamente durante los exámenes neurológicos, especialmente cuando se sospechan patologías que afectan los nervios periféricos o la médula espinal. También se evalúa en pacientes con enfermedades metabólicas, trastornos de la motoneurona y neuropatías periféricas.

Importancia del reflejo aquíleo
La evaluación del reflejo aquíleo proporciona información específica sobre la integridad de la raíz nerviosa S1 y, en menor medida, L5. Es una herramienta útil para identificar condiciones neurológicas y musculo-esqueléticas que afectan esta área.
Alteraciones del reflejo aquíleo:
- Hiporreflexia (reflejo disminuido o ausente)
- Se asocia con neuropatías periféricas, radiculopatías, lesiones en la médula espinal o disfunción del sistema nervioso periférico.
- Frecuentemente observado en condiciones como la ciática, hernias de disco lumbar que comprimen la raíz nerviosa S1, y la neuropatía diabética.
- Arreflexia (ausencia total del reflejo):
- Puede ser un signo de daño grave o completo en las fibras nerviosas asociadas, como en el síndrome de Guillain-Barré o neuropatías axonales severas.
- Hiperreflexia (reflejo exagerado):
- Suele observarse en trastornos del sistema nervioso central, como lesiones de la médula espinal o esclerosis múltiple.
- Indica una liberación de la inhibición cortical sobre los reflejos espinales, lo que provoca respuestas exageradas.
Enfermedades asociadas con alteraciones del reflejo aquíleo
- Neuropatía diabética: Una de las causas más comunes de hiporreflexia aquílea, debido al daño a los nervios periféricos por niveles elevados de glucosa.
- Radiculopatía lumbosacra: Hernias discales que comprimen la raíz nerviosa S1 pueden causar hiporreflexia o arreflexia aquílea.
- Esclerosis múltiple: Puede causar hiperreflexia si hay una afectación del tracto corticoespinal.
- Síndrome de Guillain-Barré: Un trastorno autoinmune que afecta los nervios periféricos, causando arreflexia aquílea entre otros síntomas.
- Lesiones de la médula espinal: Dependiendo de la localización de la lesión, pueden presentar hiperreflexia.
Reflejo aquíleo y envejecimiento
Con la edad, es común observar una disminución en la respuesta del reflejo aquíleo, debido a la degeneración progresiva de los nervios periféricos y cambios en la conducción nerviosa. Aunque una hiporreflexia leve puede considerarse normal en personas mayores, una ausencia completa del reflejo sigue siendo un hallazgo clínico que requiere evaluación.
