Cómo reducir el riesgo de caídas en neuropatía periférica
Giovana Femat Roldán 7 de enero de 2025 padecimientos

La neuropatía periférica es una afección que afecta los nervios periféricos, responsables de transmitir señales entre el cerebro, la médula espinal y el resto del cuerpo. Los síntomas incluyen debilidad muscular, hormigueo, entumecimiento y, en algunos casos, dolor intenso. Estas alteraciones pueden comprometer el equilibrio y la coordinación, lo que aumenta significativamente el riesgo de caídas. Sin embargo, existen medidas que pueden reducir este riesgo y mejorar la calidad de vida.
Comprender el riesgo de caídas
Las personas con neuropatía periférica enfrentan un riesgo elevado de caídas debido a la pérdida de sensibilidad en los pies, tobillos y manos. Esto dificulta sentir el terreno bajo los pies, lo que puede llevar a tropiezos. Además, la debilidad muscular en las piernas o la disminución de los reflejos también contribuyen a la inestabilidad.
El riesgo de caídas no solo implica lesiones físicas como fracturas o esguinces, sino también un impacto emocional significativo. Muchas personas desarrollan miedo a caerse, lo que puede limitar su actividad diaria y su independencia. Por eso, es fundamental abordar este problema con estrategias claras y efectivas.
1. Realizar evaluaciones periódicas
El primer paso para reducir el riesgo de caídas es realizar evaluaciones regulares con su médico o fisioterapeuta. Estas evaluaciones ayudan a identificar la gravedad de la neuropatía periférica y cualquier cambio en la fuerza, equilibrio o sensibilidad.
Durante estas consultas, también se pueden ajustar los tratamientos, como medicamentos para controlar el dolor o terapias físicas para mejorar el equilibrio. Además, los profesionales pueden recomendar dispositivos de apoyo, como bastones o andadores, que aumenten la seguridad al caminar.
2. Fortalecer el cuerpo mediante ejercicios
El ejercicio regular es una herramienta poderosa para combatir los efectos de la neuropatía periférica. Los ejercicios de fortalecimiento muscular y equilibrio pueden mejorar la estabilidad y reducir el riesgo de caídas. Algunas recomendaciones incluyen:
- Ejercicios de equilibrio: Actividades como pararse en una pierna (con apoyo si es necesario) o caminar en línea recta ayudan a mejorar la estabilidad.
- Fortalecimiento muscular: El uso de bandas elásticas para trabajar los músculos de las piernas y los pies puede aumentar la fuerza y el control.
- Movilidad articular: Ejercicios suaves de estiramiento mantienen las articulaciones flexibles y reducen la rigidez.
Un fisioterapeuta puede diseñar un programa de ejercicios adaptado a sus necesidades específicas y supervisar su progreso.
3. Crear un entorno seguro en el hogar
El hogar debe ser un lugar seguro para minimizar el riesgo de caídas. Algunas modificaciones importantes incluyen:
- Eliminar riesgos de tropiezos: Retire alfombras sueltas, cables eléctricos y objetos en el suelo que puedan causar accidentes.
- Iluminación adecuada: Asegúrese de que todas las áreas del hogar, especialmente los pasillos y las escaleras, estén bien iluminadas.
- Instalación de barras de apoyo: Coloque barras en el baño y pasamanos adicionales en las escaleras para mayor estabilidad.
- Uso de superficies antideslizantes: Coloque alfombrillas antideslizantes en la ducha, la bañera y otras áreas propensas a mojarse.
Estas medidas reducen considerablemente las probabilidades de accidentes en casa.
4. Utilizar calzado adecuado
El calzado juega un papel crucial en la prevención de caídas. Las personas con neuropatía periférica deben usar zapatos que ofrezcan:
- Buen soporte: Zapatos con plantillas acolchadas y arcos adecuados.
- Suelas antideslizantes: Para reducir el riesgo de resbalones en superficies mojadas o pulidas.
- Ajuste correcto: El calzado no debe ser ni demasiado ajustado ni demasiado holgado, ya que esto puede afectar el equilibrio.
Evite caminar descalzo o usar sandalias sin respaldo, ya que aumentan el riesgo de tropiezos.
5. Mantener un control adecuado de las condiciones médicas
Muchas personas con neuropatía periférica también tienen otras afecciones médicas, como diabetes, hipertensión o artritis. Estas condiciones pueden agravar los síntomas de la neuropatía y aumentar el riesgo de caídas.
Un buen control de estas enfermedades puede marcar una gran diferencia. Por ejemplo:
- Diabetes: Mantener los niveles de glucosa en sangre dentro del rango recomendado puede ralentizar la progresión de la neuropatía.
- Hipertensión: Controlar la presión arterial reduce los mareos y la pérdida de equilibrio.
Asegúrese de seguir las recomendaciones médicas y asistir a todas sus citas de seguimiento.
6. Incorporar tecnología y dispositivos de ayuda
Hoy en día, existen muchas herramientas tecnológicas que pueden ayudar a las personas con neuropatía periférica a reducir el riesgo de caídas. Algunos ejemplos incluyen:
- Dispositivos de monitoreo de equilibrio: Aparatos que alertan sobre posibles desequilibrios.
- Plantillas inteligentes: Diseñadas para mejorar la estabilidad y proporcionar retroalimentación sobre la distribución del peso.
Consulte con un especialista para determinar qué opciones son adecuadas para usted.

¿Porqué existe riesgo de caídas en personas con neuropatía periférica
El riesgo de caídas en personas con neuropatía periférica es un problema frecuente y preocupante que se deriva de las alteraciones neurológicas y físicas asociadas con esta condición. A continuación, se explican las razones principales que incrementan este riesgo:
1. Pérdida de sensibilidad en los pies y extremidades
En la neuropatía periférica, los nervios encargados de transmitir sensaciones al cerebro y la médula espinal se ven afectados. Esto puede incluir la pérdida de sensibilidad al tacto, la presión o la vibración, particularmente en los pies y las piernas.
- Consecuencias:
- La persona no detecta superficies irregulares, resbalosas o peligrosas.
- Puede no sentir si pisa mal o pierde el equilibrio, lo que aumenta la probabilidad de caer.
2. Alteraciones del equilibrio
El equilibrio depende de la información que el cerebro recibe de los nervios periféricos, la vista y el oído interno. En la neuropatía periférica, la alteración de los nervios periféricos reduce la capacidad de mantener una postura estable.
- Ejemplos:
- Dificultad para caminar en la oscuridad, ya que dependen más de la vista para equilibrarse.
- Oscilaciones o movimientos inseguros al intentar estar de pie sin apoyo.
3. Debilidad muscular
La neuropatía periférica también puede afectar los nervios motores, responsables de controlar los músculos. Esto conduce a debilidad muscular, especialmente en las extremidades inferiores.
- Impacto:
- Problemas para levantar los pies al caminar (caídas por tropiezos).
- Dificultad para subir escaleras o levantarse de una silla.
4. Dolor y sensación de quemazón
Algunas formas de neuropatía periférica provocan dolor crónico, sensaciones de quemazón o calambres musculares. Estas molestias pueden hacer que una persona adopte posturas inestables para evitar el dolor, lo que afecta su equilibrio.
5. Uso de calzado inadecuado
La pérdida de sensibilidad puede hacer que las personas con neuropatía periférica no detecten si el calzado les queda mal o no les proporciona suficiente soporte. Esto aumenta el riesgo de tropiezos y resbalones.
6. Factores adicionales relacionados con la edad y la enfermedad
Muchas personas con neuropatía periférica son adultos mayores, lo que agrega otros factores de riesgo:
- Reflejos más lentos.
- Comorbilidades, como artritis o problemas visuales.
Medidas preventivas
- Ejercicios de fortalecimiento y equilibrio: Ayudan a mejorar la estabilidad muscular y el control postural.
- Uso de calzado adecuado: Con soporte firme y suelas antideslizantes.
- Revisión del entorno: Eliminar alfombras sueltas, usar pasamanos y mantener buena iluminación.
- Tratamiento médico: Controlar la neuropatía periférica y sus síntomas subyacentes, como el dolor.
Comprender y abordar estas causas es fundamental para reducir el riesgo de caídas y mejorar la calidad de vida de las personas con neuropatía periférica.
