Neuropatías: Dificultad para mantener el equilibrio al caminar
Giovana Femat Roldán 16 de octubre de 2024 padecimientos

El equilibrio es una función fundamental para nuestra vida diaria, pero muchas personas no se detienen a pensar en él hasta que experimentan problemas para caminar o mantener una postura estable. Una de las causas subyacentes que puede llevar a esta dificultad es la neuropatía, un trastorno del sistema nervioso que afecta los nervios periféricos encargados de transmitir señales desde el cerebro y la médula espinal hacia el resto del cuerpo. Pero, ¿qué tiene que ver la neuropatía con la pérdida de equilibrio? Vamos a profundizar en esto.
¿Qué es la neuropatía?
La neuropatía es una condición que afecta los nervios periféricos, dañándolos y provocando síntomas como dolor, debilidad, entumecimiento y alteraciones sensoriales. Dependiendo del tipo y gravedad de la neuropatía, estos síntomas pueden ser leves o incapacitantes. Una de las consecuencias más relevantes, pero a veces menos reconocidas, de la neuropatía es la afectación del equilibrio.
¿Cómo afecta al equilibrio?
El sistema nervioso periférico incluye los nervios responsables del control motor y los que nos proporcionan información sensorial, como la percepción del tacto, la posición de las articulaciones y la orientación espacial. Cuando estos nervios se dañan, la capacidad del cuerpo para coordinar movimientos y mantener el equilibrio se ve comprometida.
Las neuropatías pueden provocar una pérdida de sensibilidad, especialmente en las extremidades inferiores. Esto se conoce como neuropatía sensorial, y su manifestación típica es la reducción de la capacidad de sentir el suelo bajo los pies. Al perder esta retroalimentación sensorial, el cerebro tiene más dificultad para ajustar el cuerpo y mantener una postura erguida o una marcha estable.
Algunos de los mecanismos por los que las neuropatías afectan el equilibrio son:
- Pérdida de propiocepción:
La propiocepción es la capacidad de percibir la posición de nuestro cuerpo en el espacio. Los nervios dañados reducen esta capacidad, haciendo que sea más difícil ajustar el peso del cuerpo o los movimientos mientras caminamos, lo que provoca inestabilidad.
- Debilidad muscular:
Si la neuropatía afecta los nervios motores, puede debilitar los músculos. Esta debilidad muscular en las piernas puede hacer que te sientas inestable y te resulte difícil mantenerte de pie o caminar sin perder el equilibrio.
- Dolor neuropático:
El dolor causado por la neuropatía, que es punzante o ardiente, puede alterar la forma en que caminas, obligándote a modificar tu postura o el ritmo de tus pasos para evitar el dolor. Estos ajustes pueden generar desequilibrios y aumentar el riesgo de caídas.
- Alteración del sistema vestibular:
En algunos casos, la neuropatía puede afectar nervios que también juegan un papel en el sistema vestibular, el sistema responsable del equilibrio en el oído interno. Esto puede agravar aún más la sensación de mareo o inestabilidad.

Condiciones que empeoran el equilibrio en personas con neuropatía
Algunas enfermedades y factores que están relacionados con la neuropatía y que pueden aumentar el riesgo de perder el equilibrio incluyen:
- Diabetes:
La neuropatía diabética es una de las causas más comunes de pérdida de equilibrio. El daño a los nervios debido a niveles elevados de glucosa en sangre puede afectar tanto la sensibilidad como la fuerza muscular.
- Neuropatía alcohólica:
El consumo prolongado de alcohol puede dañar los nervios y alterar la función motora y sensorial.
- Enfermedades autoinmunes:
Trastornos como el síndrome de Guillain-Barré o la esclerosis múltiple también pueden causar neuropatías que afectan el equilibrio.
- Enfermedades metabólicas:
Condiciones como la insuficiencia renal crónica o deficiencias vitamínicas (como la B12) también pueden afectar el sistema nervioso periférico.
¿Qué se puede hacer?
Si experimentas problemas para mantener el equilibrio al caminar, es esencial buscar una evaluación neurológica completa. La neuropatía se puede diagnosticar mediante pruebas específicas, como estudios de conducción nerviosa o electromiografías, y se pueden identificar las causas subyacentes para establecer el tratamiento más adecuado.
Algunas estrategias para mejorar el equilibrio incluyen:
- Terapia física:
Trabajar con un fisioterapeuta especializado en rehabilitación neurológica puede ayudarte a fortalecer los músculos y mejorar la coordinación motora.
- Aparatos ortopédicos:
En algunos casos, los dispositivos de soporte pueden ayudar a estabilizar las extremidades afectadas.
- Tratamientos para la neuropatía:
El tratamiento de la causa subyacente de la neuropatía, como el control del azúcar en la sangre o la corrección de deficiencias vitamínicas, puede ayudar a prevenir el progreso del daño nervioso y mejorar los síntomas.
- Ejercicios de equilibrio:
Actividades como el tai chi, el yoga o ejercicios de equilibrio específicos pueden ser útiles para mejorar la estabilidad.
¿Qué tipos de neuropatías afectan el equilibrio?
Las neuropatías que afectan el equilibrio suelen involucrar principalmente los nervios sensoriales, motores y, en algunos casos, aquellos relacionados con el sistema vestibular. Dependiendo de los nervios afectados, el equilibrio puede verse comprometido de diferentes maneras.
1. Sensorial
Afecta los nervios responsables de la percepción sensorial, particularmente el tacto y la propiocepción, que es la capacidad del cuerpo para percibir su posición en el espacio. La pérdida de sensibilidad, especialmente en los pies y piernas, es común en esta neuropatía, lo que provoca que el cerebro no reciba la información necesaria sobre el contacto con el suelo. Esto resulta en una inestabilidad notable al caminar, especialmente en superficies irregulares o sin referencias visuales (como caminar en la oscuridad).
2. Motora
En este tipo de neuropatía, los nervios que controlan los músculos se ven afectados, lo que conduce a una debilidad muscular significativa. Cuando los músculos de las piernas, pies o caderas pierden fuerza, el cuerpo no puede mantener el control adecuado sobre los movimientos y la postura, lo que compromete el equilibrio.
3. Sensitivo-motora
En este tipo de neuropatía, tanto los nervios sensoriales como los motores se ven afectados. Esto resulta en una combinación de síntomas de debilidad muscular, pérdida sensorial y, en muchos casos, alteraciones graves en el equilibrio. Al afectar tanto la capacidad de sentir como de controlar los movimientos, caminar y moverse con estabilidad se vuelve extremadamente difícil. Ejemplos de este tipo de neuropatía incluyen:
- Síndrome de Guillain-Barré: Un trastorno autoinmune en el que el sistema inmunológico ataca los nervios, causando debilidad muscular rápida y progresiva, además de alteraciones sensoriales. Esto provoca problemas graves de equilibrio, con riesgo elevado de caídas.
- Neuropatía alcohólica: El consumo excesivo y prolongado de alcohol puede dañar tanto los nervios sensoriales como motores, lo que afecta la capacidad de caminar con estabilidad.
4. Autonómica
Aunque menos común en términos de equilibrio, esta neuropatía afecta los nervios del sistema nervioso autónomo, que controlan funciones involuntarias como la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Si la neuropatía autonómica afecta el control de la presión arterial, puede haber mareos o aturdimiento al ponerse de pie (hipotensión ortostática), lo que puede contribuir a la sensación de desequilibrio.
5. Vestibular
En casos más raros, la neuropatía puede afectar los nervios que envían señales desde el oído interno hacia el cerebro, específicamente los que forman parte del sistema vestibular, que es el principal responsable del equilibrio. Las neuropatías que afectan el sistema vestibular pueden provocar una pérdida de equilibrio y vértigo significativo.
6. Inflamatoria
Este tipo de neuropatía involucra la inflamación de los nervios periféricos, lo que puede afectar tanto la función motora como sensorial. Dependiendo de los nervios inflamados, los síntomas pueden incluir dolor, pérdida sensorial y debilidad muscular, lo que también afecta el equilibrio.
Reflexión final
La dificultad para mantener el equilibrio puede tener un impacto profundo en tu calidad de vida, aumentando el riesgo de caídas y afectando tu independencia. Si sospechas que una neuropatía está detrás de tus problemas de equilibrio, no dudes en buscar ayuda especializada. Un tratamiento adecuado puede no solo mejorar tu estabilidad, sino también reducir los síntomas de dolor neuropático que puedas estar experimentando.
Mantener un enfoque integral que abarque tanto la neuropatía como la rehabilitación física será clave para recuperar tu bienestar y sentirte seguro al caminar nuevamente.
