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¿La neuropatía causa problemas de equilibrio o caídas?

Giovana Femat Roldán 7 de diciembre de 2024 padecimientos

¿La neuropatía causa problemas de equilibrio o caídas?

La respuesta es sí. Por alteración en la propiocepción lo que hace que la persona pierda el equilibrio y caiga.

¿Qué son las neuropatías?

Son enfermedades del sistema nervioso periférico (SNP). Comprenden un amplio espectro de síndromes clínicos, que podemos describir según la región anatómica y la distribución que presenten, así como según el patrón temporal. Pueden afectar a:

  • Un solo nervio (mononeuropatías)
  • A múltiples nervios (neuropatías multifocales y polineuropatías).

Pueden presentarse de forma:

  • Aguda
  • Subaguda
  • Crónica,

Pueden tener un componente:

  • Puramente sensitivo (acorchamiento, parestesias y disestesias, dolor)
  • Puramente motor (debilidad)
  • Más frecuentemente, combinado,
  • Así como autonómico (alteraciones en la sudoración, cardiovasculares, digestivas, genitourinarias).

Pueden ser:

  • Adquiridas (con más de cien posibles causas)
  • Hereditarias y, en muchas ocasiones, el tratamiento es solamente sintomático.

¿Cómo se clasifican las neuropatías?

Existen diversos criterios de clasificación de las neuropatías periféricas, combinando varios de ellos definiremos mejor el tipo de neuropatía.

Según los síntomas clínicos predominantes (frecuentemente combinados, aunque uno predomine sobre los otros):

  • Sensitiva
  • Motora
  • Autonómica 

Según el perfil temporal:

  • Agudas (menos de 4 semanas)
  • Subagudas
  • Crónicas (más de 8 semanas).

Según los resultados del estudio neurofisiológico (ENFS):

  • Axonales
  • Desmielinizantes
  • Mixtas.

Según el patrón clínico de afectación:

  • Mononeuropatías
  • Neuropatías multifocales
  • Polirradiculopatías
  • Radiculopatías
  • Plexopatías. 

¿Cuáles son los mecanismos de daño?

Los nervios periféricos pueden clasificarse funcionalmente en motores, sensitivos y autonómicos. Sus componentes microanatómicos son:

  • Los cuerpos neuronales en el asta anterior de la médula espinal
  • El ganglio de la raíz dorsal
  • Tejidos intersticiales (epineuro, perineuro y endoneuro)
  • Los vasa nervorum
  • Las células de Schwann/vainas de mielina
  • Los axones.

Las enfermedades del SNP adoptarán un patrón de afectación clínica u otro según el componente estructural afectado y/o si existe una predilección por algún componente funcional de los nervios . Prácticamente todas las categorías de enfermedades, por diversos mecanismos (mecánicos, inflamatorios, infecciosos, toxicidad directa), pueden afectar al SNP.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

1. Enfermedades crónicas

  • Diabetes Mellitus:

Es la causa más común de neuropatía periférica. Los niveles elevados de glucosa en sangre dañan los nervios con el tiempo, lo que se traduce en dolor, hormigueo o pérdida de sensibilidad, especialmente en los pies y las manos.

  • Enfermedades renales y hepáticas:

Estas condiciones pueden provocar acumulación de toxinas en el cuerpo, lo que afecta el funcionamiento de los nervios.

  • Trastornos autoinmunes:

Enfermedades como el lupus, la artritis reumatoide y el síndrome de Guillain-Barré pueden atacar los nervios periféricos.

2. Deficiencias nutricionales

  • Falta de vitaminas:

Las vitaminas del grupo B, especialmente B1, B6 y B12, son esenciales para la salud nerviosa. La deficiencia de vitamina E y niacina también puede contribuir al daño nervioso.

3. Exposición a sustancias tóxicas

  • Alcoholismo crónico:

El consumo excesivo de alcohol puede causar deficiencias nutricionales y efectos tóxicos directos sobre los nervios.

  • Toxinas y químicos:

La exposición a plomo, mercurio y otros metales pesados, así como a pesticidas, puede dañar los nervios periféricos.

4. Infecciones

Algunas infecciones, como el VIH/SIDA, la hepatitis B y C, y la enfermedad de Lyme, están asociadas con neuropatías.

Las infecciones virales como el herpes zóster pueden causar neuropatías dolorosas, conocidas como neuralgia postherpética.

5. Traumatismos y compresiones nerviosas

Las lesiones físicas, como fracturas, accidentes o presión constante sobre un nervio, pueden generar neuropatía.

Condiciones como el síndrome del túnel carpiano son ejemplos comunes de neuropatía por compresión.

6. Factores genéticos

Algunas neuropatías tienen un componente hereditario, como la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth, que afecta los nervios periféricos y causa debilidad progresiva.

7. Medicamentos y tratamientos médicos

  • Quimioterapia:

Muchos medicamentos utilizados para tratar el cáncer pueden causar daño nervioso.

  • Otros medicamentos:

Algunos antibióticos, antivirales y medicamentos para tratar convulsiones tienen efectos secundarios que afectan los nervios.

8. Factores metabólicos y hormonales

  • Hipotiroidismo:

La insuficiencia tiroidea puede ralentizar los procesos metabólicos y provocar daño nervioso.

  • Obesidad:

El exceso de peso aumenta el riesgo de enfermedades metabólicas que pueden dañar los nervios.

9. Edad avanzada

El envejecimiento es un factor de riesgo, ya que con el tiempo los nervios pueden volverse más susceptibles al daño.

10. Factores ocupacionales

Trabajos que implican movimientos repetitivos o exposición a vibraciones intensas pueden aumentar el riesgo de neuropatía, especialmente en las extremidades.

11. Enfermedades cardiovasculares

La hipertensión arterial y otras enfermedades del corazón pueden reducir el flujo sanguíneo a los nervios, afectando su salud.

¿Cuáles son los síntomas?

Pueden ser sensitivos (los más frecuentes), motores y autonómicos, y todos pueden detectarse mediante anamnesis y exploración física.

Motores:

  • Debilidad
  • Calambres
  • Fasciculaciones
  • Atrofia
  • Hipo/arreflexia

Sensitivos:

  • Parestesias
  • Hiperestesia
  • Alodinia
  • Dolor lancinante o urente
  • Falta de equilibrio
  • Caídas
  • Pseudoatetosis
  • Ataxia sensitiva
  • Déficit de sensibilidad al dolor.

Autonómicos:

  • Hipotensión ortostática
  • Sequedad
  • Sofocos
  • Impotencia
  • Disfunción vesical   

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

La historia clínica y la exploración física nos permitirán determinar el patrón clínico (nervios afectados, tipo de afectación, predominio distal o proximal) y la cronología de la afectación. Hay que investigar los factores de riesgo y su posible componente familiar.

En la exploración física se examinan:

  • Los reflejos (generalmente disminuidos o abolidos)
  • La función motora (grado de debilidad y si existe atrofia muscular)
  • La función sensitiva (examinar las diversas modalidades de sensibilidad: vibratoria, propioceptiva, táctil, térmica)
  • La exploración autonómica (piel, sudoración, tensión arterial (TA)
  • Ortostatismo
  • Pulso
  • Función genitourinaria e intestinal

Se puede detectar la ataxia sensorial mediante el signo de Romberg: el paciente está estable con los ojos abiertos pero pierde el equilibrio al cerrarlos, al fallarle la información propioceptiva.

Estudios neurofisiológicos:

Por lo general, se utilizan en medio hospitalario y resultan útiles en el diagnóstico, pronóstico y tratamiento. Algunos síntomas y signos que hacen aconsejable un ENFS precoz son:

  • Un inicio agudo del cuadro
  • Una asimetría marcada
  • Una arreflexia difusa
  • Unos síntomas motores puros o predominantes
  • Los síntomas autonómicos puros o predominantes
  • La mononeuritis múltiple.

Las dos técnicas principales son los estudios de conducción nerviosa (electroneurograma) y la electromiografía. Estudios de conducción nerviosa (electroneurograma), revelan la afectación predominante de los axones o la vaina de mielina (neuropatías axonales o desmielinizantes).

Las patologías que ocasionan daño axonal producen una disminución del potencial de acción compuesto del músculo. La pérdida de mielina provoca el enlentecimiento de la velocidad de conducción del impulso nervioso.

Electromiografía. Consiste en el registro mediante un electrodo de la actividad eléctrica del músculo tanto en reposo (espontánea) como en ejercicio (unidades motoras voluntarias). La presencia de actividad espontánea anómala (ondas picudas positivas y potenciales de fibrilación) sugiere una denervación activa.

El análisis de los potenciales de unidad motora ayuda a determinar la agudeza y gravedad del daño nervioso. El electromiograma permite localizar lesiones nerviosas y determinar la cronicidad del proceso neuropático. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que, en numerosas ocasiones, el patrón no será axonal o desmielinizante puro, con lo que la interpretación puede ser difícil con un solo examen.