Neuropatía en Monterrey

Asesoría especializada. Acompañamiento constante. Instalaciones adecuadas.

Causas de neuropatía periférica sensitiva

La neuropatía sensitiva de fibras finas puede ocurrir en el paciente con diabetes mellitus, hanseniasis, infección por VIH, sarcoidosis, amiloidosis, mal de Tangier y enfermedad de Fabry. 

Las enfermedades que acostumbran a provocar la alteración sensitiva y autonómica son:

  • Diabetes mellitus
  • Amiloidosis
  • Síndrome paraneoplásico
  • Síndrome de Sjögren
  • Porfiria
  • Infección por VIH
  • Inflamatorias desmielinizantes. 

Las polineuropatías de fibras gruesas ocurren en las enfermedades desmielinizantes asociadas a la IgM monoclonal, con una actividad anti glicoproteína asociada a la mielina, en las polirradiculoneuropatías inflamatorias crónicas (síndrome de Guillain-Barré), y en las gangliopatías (secundarias al síndrome paraneoplásico, Gougerot-Sjögren o a la intoxicación medicamentosa).

La reducción de peso sugiere enfermedades metabólicas (diabetes mellitus), inmunológicas (vasculitis) o neoplásicas (linfoma). El alcoholismo está asociado a la neuropatía por deficiencia nutricional. Dependiendo del trabajo, puede haber una asociación de la neuropatía con la intoxicación por:

  • Plomo
  • Arsénico
  • Talio,
  • Organofosforados
  • Tricloroetileno
  • Hexacarbono. 

¿Cómo se clasifican las neuropatías periféricas?

Las neuropatías periféricas pueden ser clasificadas en tres grandes grupos:

Mononeuropatías que comprometen solamente a un tronco nervioso.

Mononeuropatías múltiples con compromiso sucesivo de varios troncos nerviosos.

Polineuropatías distales con compromiso difuso y simétrico de los cuatro miembros. 

Las polirradiculoneuropatías se distinguen de las neuropatías distales por la presencia de alteración sensitiva o motora proximal y distal. Pueden ser hereditarias, metabólicas, tóxicas e idiopáticas. En cuanto al modo de instalación, la neuropatía puede ser aguda (hasta de un mes), subaguda (meses) y crónica (años) 

Tipo de fibra involucrada

Es importante verificar el tipo de fibra nerviosa que está involucrada. Las neuropatías periféricas pueden ser sensitivas, motoras o autonómicas. En el caso de la neuropatía, es imprescindible identificar si la enfermedad es del axón o de la mielina.

Las manifestaciones motoras frecuentes son:

  • Espasmos musculares
  • Clono
  • Fasciculaciones
  • Amiotrofias
  • Pérdida de la destreza y de la fuerza muscular

Las manifestaciones sensitivas negativas son:

  • La hipoalgesia
  • La hipoestesia

Las manifestaciones positivas son:

  • Parestesia
  • Disestesia
  • Hiperpatía
  • Hiperalgesia
  • Alodinia

Las neuropatías con disfunción de fibras gruesas (motora o sensitiva), con pérdida de la propiocepción, de la sensibilidad vibratoria o del toque leve, relacionadas con la desmielinización, provocan debilidad muscular con o sin ataxia y manifestaciones sensitivas positivas como el hormigueo.

Las manifestaciones sensitivas positivas o negativas a menudo indican el compromiso de las fibras finas del tipo Aδ y C. Las manifestaciones sensitivas positivas, sin embargo, pueden sugerir neuropatía adquirida, porque las neuropatías hereditarias tienden a presentar más alteraciones físicas que síntomas. 

La identificación de involucración de la fibra sensitiva en la mayoría de las veces, excluye enfermedades de la neurona motora, de la función neuromuscular y del músculo. Las neuropatías desmielinizantes inflamatorias pueden provocar debilidad muscular, lo que disimula las manifestaciones sensitivas.

Es común en el examen neurológico, encontrar hipo o arreflexia simétrica en la polineuropatía o asimétrica en la mononeuropatía. No obstante, en la forma motora del síndrome de Guillain-Barré o en la forma espinal de la Charcot-Marie-Tooth, los reflejos osteotendinosos pueden ser normales. 

¿Cuáles son las manifestaciones clínicas más comunes de las neuropatías sensitivas?

Las principales manifestaciones de la neuropatía de fibras finas son la sensación de quemadura en los pies y la alteración de la sensibilidad térmica y dolorosa. La sensibilidad epicrítica y propioceptiva es normal, como también los reflejos osteomusculares. 

En la neuropatía sensitiva asociada al compromiso del sistema nervioso neurovegetativo, pueden ocurrir las siguientes alteraciones

  • Pérdida de la adaptación de la pupila a la luz; 
  • Taquicardia
  • Intolerancia al ejercicio
  • Hipotensión ortostática
  • Isquemia silenciosa del miocardio;
  • Anhidrosis
  • Intolerancia al calor
  • Piel seca
  • Dismotilidad esofágica
  • Gastroparesia
  • Diarrea
  • Constipación
  • Incontinencia fecal
  • Disfunción eréctil
  • Eyaculación retrógrada
  • Vejiga neurogénica. 

¿Cómo se diagnostican las neuropatías?

Las velocidades de conducción nerviosa con electromiografía (VCN y EMG), permiten:

  • Definir el nivel de la lesión (troncular, radicular, plexular o del cuerpo de la neurona sensitiva o motora)
  • Determinar el mecanismo de la lesión (axonal o desmielinizante)
  • Orientar el diagnóstico etiológico
  • Establecer el pronóstico.

En presencia de retardo o de bloqueo de conducción motora en áreas de estrechamiento anatómico con espacios de hipersensibilidad a la presión en el examen físico, se sospecha de neuropatía hereditaria. Los bloqueos de velocidad de conducción también indican neuropatía desmielinizante, comunes en la polirradiculoneuropatía aguda y crónica y en las neuropatías motoras.

Tratamiento de neuropatías con estimulación magnética transcraneal

La estimulación magnética transcraneal (TMS, por sus siglas en inglés) ha surgido como una prometedora intervención para una variedad de condiciones neurológicas, incluidas las neuropatías. Las neuropatías, que engloban una serie de trastornos del sistema nervioso periférico, pueden causar síntomas debilitantes como dolor, debilidad, y pérdida de sensibilidad. La TMS ofrece una alternativa no invasiva y libre de medicamentos que ha demostrado beneficios significativos en la modulación de la actividad cerebral y periférica.

La TMS es un procedimiento que utiliza campos magnéticos para estimular las neuronas en el cerebro. Se realiza mediante un dispositivo que coloca una bobina electromagnética cerca del cuero cabelludo, generando pulsos magnéticos que inducen corrientes eléctricas en las neuronas subyacentes. Estos pulsos pueden activar o inhibir regiones específicas del cerebro, dependiendo de la frecuencia y el patrón de la estimulación.

Mecanismo de Acción en Neuropatías

Las neuropatías pueden tener diversas etiologías, incluyendo diabetes, infecciones, trastornos autoinmunes, y daño nervioso traumático. La TMS puede ayudar en estos casos mediante:

  • Modulación de la Plasticidad Neural:

La TMS puede inducir cambios en la plasticidad sináptica, facilitando la reorganización y reparación neural. Esto es especialmente relevante en neuropatías donde la regeneración nerviosa es crucial.

  • Reducción del Dolor Neuropático:

Mediante la estimulación de áreas específicas del cerebro involucradas en la percepción y modulación del dolor, la TMS puede reducir los síntomas de dolor neuropático. Estudios han demostrado que la estimulación de la corteza motora puede aliviar significativamente el dolor crónico.

  • Mejora de la Función Sensorial y Motora:

La TMS puede potenciar la recuperación de la función sensorial y motora en pacientes con neuropatías periféricas, al mejorar la conectividad y la función de las vías nerviosas afectadas.

Procedimiento y Protocolos

El tratamiento con TMS para neuropatías generalmente sigue protocolos específicos, que pueden variar según la condición y la respuesta del paciente:

  • Frecuencia Baja vs. Alta:

Las frecuencias bajas (1 Hz) suelen tener un efecto inhibidor, mientras que las frecuencias altas (5-20 Hz) tienen un efecto excitador. La elección de la frecuencia depende del objetivo terapéutico.

  • Duración y Sesiones:

Los tratamientos suelen consistir en sesiones diarias durante varias semanas. La duración típica de cada sesión es de 20 a 40 minutos.

  • Personalización del Tratamiento:

La localización exacta y la intensidad de la estimulación se personalizan para cada paciente, basándose en imágenes cerebrales y pruebas neurofisiológicas.

Eficacia y Estudios Clínicos

La evidencia clínica respalda la eficacia de la TMS en el tratamiento de varias neuropatías. Diversos estudios han mostrado mejoras significativas en la reducción del dolor y la recuperación funcional. Por ejemplo, un estudio en pacientes con neuropatía diabética reveló que la TMS redujo el dolor y mejoró la sensibilidad táctil.

Consideraciones y Efectos Secundarios

Si bien la TMS es generalmente bien tolerada, es importante considerar posibles efectos secundarios, que pueden incluir:

  • Cefaleas:

Algunas personas pueden experimentar dolores de cabeza transitorios después del tratamiento.

  • Incomodidad en el Cuero Cabelludo:

La estimulación puede causar una sensación de incomodidad en el sitio de la aplicación.

  • Mareo o Náuseas:

En casos raros, los pacientes pueden sentir mareos o náuseas.

Es fundamental realizar una evaluación exhaustiva antes de iniciar el tratamiento con TMS, para asegurar su idoneidad y personalizar el enfoque terapéutico.

Conclusión

La TMS representa una frontera prometedora en el tratamiento de neuropatías, ofreciendo una opción terapéutica no invasiva y efectiva para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Su capacidad para modular la actividad neural y aliviar el dolor neuropático la convierte en una herramienta valiosa en el arsenal de tratamientos neurológicos. Como en cualquier intervención médica, la personalización del tratamiento y el monitoreo cercano son claves para maximizar los beneficios y minimizar los riesgos.

Teléfono
81 2089 2244
ó
ó
También puedes enviarnos un mensaje por WhatsaApp para agendar tu cita.

Descubre nuestros artículos más recientes