Características de la neuropatía intercostal
Giovana Femat Roldán 24 de septiembre de 2024 padecimientos

La neuralgia intercostal es una neuropatía debido a la compresión de los nervios torácicos, lo que produce una sensación de pinchazos o dolor eléctrico desde la columna vertebral hasta el esternón. Es decir, esta patología se debe a los nervios que hay entre las costillas y se puede dar en personas de cualquier edad.
Las características de esta neuralgia intercostal es un dolor fuerte, eléctrico y ardiente en la zona de la caja torácica, o incluso dolor abdominal o en los brazos, ocurre de forma esporádica y puede durar bastante tiempo, también se pueden tener dificultades para respirar, lo que se podría confundir con un ataque cardíaco.
¿Qué provoca la neuropatía intercostal?
Existen diferentes causas por las que se puede sufrir neuralgia intercostal, algunas de estas causas que pueden provocar daño o irritación de los nervios torácicos pueden ser:
- Sufrir ciática puede traducirse también en dolores que lleguen hasta la caja torácica.
- La compresión o mal funcionamiento de los nervios intercostales.
- Una fractura de costillas lo que causaría los síntomas agudos de una neuralgia intercostal.
- Las lesiones musculares pueden producir también ese dolor eléctrico en los nervios torácicos.
- Las enfermedades pulmonares lo que puede dar lugar al daño de los nervios situados entre las costillas.
- Las intervenciones quirúrgicas, en algunos casos, pueden ser un riesgo y presentar dolor de los nervios intercostales.
- El virus herpes-zoster o culebrilla qué causa la varicela puede favorecer una neuralgia intercostal.
Síntomas característicos específicos
El paciente experimenta un dolor continuo con episodios paroxísticos (de inicio y final bruscos), provocados por movimientos bruscos, respiración profunda, estornudos, tos y compresiones o atrapamientos de la salida de ramas cutáneas sensitivas de nervios intercostales.
Se manifiesta como un dolor que irradia a lo largo de la costilla (neuralgia) y se puede dar en ambas regiones costales.

Diagnóstico de la neuropatía
Para diagnosticar neuralgia intercostal hay que detectar qué causa ese malestar, se debe realizar un completo estudio al paciente, teniendo presente también su historial clínico. Se debe acudir a centros de diagnóstico para la realización de este tipo de pruebas que puedan ayudar a detectar el grado del daño sufrido.
En muchas ocasiones el diagnóstico resulta sencillo sólo con la historia clínica bien dirigida y realizada de forma sosegada, analizando además la personalidad del paciente, su contexto familiar, social y laboral. Los antecedentes traumáticos, así como la variación del dolor con la postura o la palpación, pueden orientar hacia una patología de la pared torácica o vertebral, no visceral. El dolor localizado a un lado del tórax puede indicar lesión muscular, síndrome miofascial, fracturas o tumores costales, pleuritis, neumonía, infarto o empiema.
Exploración física
La exploración física en el paciente con dolor torácico crónico es sumamente importante porque en muchos casos nos dará, junto con la anamnesis, el diagnóstico de la dolencia o al menos nos orientará sobre si se trata de patología visceral o patología de la pared torácica. Debe incluir la observación de las posturas anómalas, prominencias, relación entre las escápulas, color y temperatura de la piel y existencia de exantemas. La auscultación anormal apunta a una patología pulmonar, pleural o cardiaca.
Abordaje terapéutico
Debe seguirse un abordaje individualizado a las necesidades clínicas del paciente, y avanzar escalonadamente en las opciones terapéuticas si así lo requiriese la situación. La primera medida deberá ser tranquilizar al paciente mediante las oportunas explicaciones que le lleven a la convicción de que no sufre una enfermedad cardiaca grave, después de haber sido estudiado suficientemente para descartarla.
Puede repetirse la visita 4-6 semanas después para insistir en los mismos términos y para ampliar las explicaciones, resolver dudas e identificar aquellos pacientes con síntomas recurrentes o persistentes que pueden requerir mayor atención. Muchos pacientes mejoran solamente con esta medida.
Por otro lado, el tratamiento cognitivo comportamental es un tratamiento psicológico que identifica los distintos patrones de síntomas, pensamientos, emociones y comportamientos implicados en el dolor torácico del paciente. Esta visión del dolor considera que dichos factores cognitivos como interpretaciones catastróficas, estrategias de afrontamiento del dolor, creencias y expectativas tienen un gran impacto en el dolor, ansiedad, depresión e incapacidad física.
Los tratamientos para combatir la neuralgia intercostal se dividen en dos grandes bloques, que son tratamientos fisioterapéuticos o médicos:
- Fisioterapia, cuyo objetivo es la disminución del músculo con el dolor nervioso, liberando la movilidad de las articulaciones.
- Vendaje de la zona para aliviar los síntomas.
- Inyectar corticosteroides o anestésicos lo que bloqueará los nervios intercostales.
- Antiinflamatorios que aliviarán la inflamación de la zona.
- Radiofrecuencia aplicando calor mediante corriente para disminuir los efectos de la neuralgia intercostal.
- Fármacos para dolor neuropático que aliviarán los síntomas.
