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Diferencia entre neuralgia y dolor común y qué la provoca

Giovana Femat Roldán 23 de abril de 2025 padecimientos

Diferencia entre neuralgia y dolor común y qué la provoca

La neuralgia es un tipo de dolor particularmente intenso, punzante y muchas veces incapacitante que no debe confundirse con el dolor común. A diferencia del dolor muscular o articular, que puede surgir por una lesión o sobreesfuerzo, la neuralgia tiene su origen en un nervio dañado o irritado, lo que da lugar a un tipo de dolor denominado dolor neuropático. Este artículo explora cómo se diferencia la neuralgia del dolor común, cuáles son sus causas más frecuentes y qué opciones existen para su tratamiento.

¿Qué es la neuralgia?

La neuralgia es una forma de neuropatía, es decir, una alteración o daño en el funcionamiento de uno o más nervios. El término proviene del griego “neuron” (nervio) y “algos” (dolor). Este trastorno produce un dolor intenso y localizado, que puede sentirse como una descarga eléctrica, ardor o una sensación punzante. También puede ser intermitente o persistente, según el tipo de neuralgia.

A menudo, los pacientes con neuralgia describen una hipersensibilidad al tacto o a estímulos que normalmente no causarían dolor, como el roce de la ropa o una brisa suave. Esto se conoce como alodinia, una característica distintiva del dolor neuropático.

¿Cómo se diferencia la neuralgia del dolor común?

Para entender la diferencia entre dolor común y neuralgia, es importante distinguir entre dolor nociceptivo y dolor neuropático:

  • Dolor común (nociceptivo):

Este tipo de dolor agudo se origina cuando hay una lesión o inflamación en los tejidos del cuerpo, como músculos, ligamentos o articulaciones. Se presenta en esguinces, fracturas, contracturas o procesos inflamatorios. Es un dolor más difuso y responde bien a analgésicos convencionales.

  • Neuralgia (dolor neuropático):

Surge por daño o disfunción del sistema nervioso. El dolor es localizado o irradiado a lo largo del trayecto del nervio afectado. Se caracteriza por sensaciones eléctricas, pinchazos, hormigueo o ardor, y no responde bien a los analgésicos habituales.

Causas frecuentes de la neuralgia

La neuralgia puede tener múltiples causas, entre ellas:

1. Compresión nerviosa

Cuando un nervio es presionado por una estructura vecina, como un tumor, un vaso sanguíneo o una hernia discal, puede provocar dolor. Un ejemplo es la neuralgia del trigémino, en la que un vaso comprime el nervio trigémino en el rostro, generando episodios de dolor facial intenso.

2. Inflamación nerviosa

Condiciones que inflaman los nervios, como enfermedades autoinmunes o procesos infecciosos, pueden originar neuralgia. La neuritis es el término usado para describir esta inflamación nerviosa.

3. Infecciones virales

Una causa clásica es el herpes zóster, una infección viral que afecta los nervios. En algunos casos, tras la curación de las lesiones cutáneas, queda un dolor persistente conocido como neuralgia posherpética. Este dolor crónico puede durar meses o incluso años.

4. Traumatismos

Golpes directos o intervenciones quirúrgicas pueden dañar los nervios periféricos y desencadenar una neuralgia secundaria.

5. Neuropatías metabólicas

Algunas enfermedades como la diabetes mellitus dañan lentamente los nervios, generando una forma difusa de dolor neuropático que puede presentarse como ardor en los pies y piernas.

Tipos comunes de neuralgia

  • Neuralgia del trigémino:

Dolor facial muy intenso en la frente, mejilla o mandíbula. Puede ser desencadenado por acciones cotidianas como hablar, masticar o lavarse los dientes.

  • Neuralgia posherpética:

Secuela del herpes zóster, que afecta a personas mayores. Se caracteriza por dolor crónico en el área previamente afectada por el brote.

  • Neuralgia occipital:

Afecta los nervios situados en la parte posterior de la cabeza. Produce dolor punzante o pulsátil que irradia hacia la frente.

  • Neuralgia intercostal:

Dolor a lo largo de las costillas, que puede confundirse con problemas cardíacos o respiratorios.

Síntomas comunes de la neuralgia

  • Dolor agudo, punzante o tipo descarga
  • Dolor localizado, que puede ser dolor irradiado
  • Sensación de ardor, cosquilleo o entumecimiento
  • Hipersensibilidad al tacto
  • Episodios de dolor desencadenados por movimientos, temperaturas o contacto leve
  • Sensaciones eléctricas

Diagnóstico de la neuralgia

El diagnóstico neurológico adecuado es esencial para distinguir la neuralgia de otros tipos de dolor. El médico evaluará los síntomas, antecedentes médicos y realizará pruebas físicas. En algunos casos, pueden solicitarse:

  • Resonancia magnética o tomografía computarizada para detectar compresiones nerviosas o lesiones estructurales.
  • Electromiografía (EMG) y estudios de conducción nerviosa.
  • Exámenes de laboratorio para descartar infecciones virales o enfermedades metabólicas.

Tratamiento de la neuralgia

El tratamiento de la neuralgia suele ser específico y requiere un abordaje multidisciplinario, con participación de neurólogos, fisioterapeutas y especialistas en manejo del dolor. Las estrategias incluyen:

1. Fármacos neuromoduladores

  • Antiepilépticos
  • Antidepresivos tricíclicos
  • Anestésicos locales
  • Analgésicos adyuvantes

2. Bloqueos nerviosos

Inyecciones de anestésicos o corticoides cerca del nervio dañado para interrumpir la señal de dolor.

3. Terapias físicas y rehabilitación

La fisioterapia, la electroestimulación y la terapia manual ayudan a reducir la hipersensibilidad y mejorar la funcionalidad.

4. Técnicas quirúrgicas

En casos resistentes, puede recurrirse a cirugía para liberar el nervio comprimido o interrumpir su conducción.

5. Terapias complementarias

Mindfulness, acupuntura, relajación guiada y estrategias de afrontamiento pueden complementar el tratamiento.

¿Cuándo consultar a un especialista?

Es importante acudir a un profesional si el dolor neuropático:

  • Es intenso y sin causa aparente
  • No mejora con analgésicos comunes
  • Se acompaña de hipersensibilidad, entumecimiento o debilidad
  • Interfiere con la calidad de vida

Un diagnóstico neurológico temprano y un tratamiento específico pueden evitar que el dolor se vuelva crónico.

Conclusión

La neuralgia es una condición compleja que se distingue claramente del dolor común por su origen en el sistema nervioso y por sus características intensas y específicas. Reconocer sus síntomas, causas y opciones de tratamiento es clave para mejorar la calidad de vida de quienes la padecen. Gracias a los fármacos neuromoduladores y al abordaje multidisciplinario, hoy es posible controlar el dolor neuropático de manera efectiva.