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¿Qué estudios necesito para saber si tengo neuropatía?

Giovana Femat Roldán 23 de mayo de 2025 Servicios

¿Qué estudios necesito para saber si tengo neuropatía?

Las neuropatías periféricas son una patología frecuente del sistema nervioso periférico que tiene múltiples posibles etiologías y se presenta con diferentes patrones de distribución:

  • Mononeuropatías
  • Neuropatías multifocales
  • Polineuropatías
  • Polirradiculoneuropatías

Causas comunes de la neuropatía

La neuropatía sensitiva de fibras finas puede ocurrir en las personas que padecen enfermedades como:

  • Diabetes mellitus
  • Infección por VIH
  • Sarcoidosis
  • Amiloidosis
  • Mal de Tangier
  • Wnfermedad de Fabry. 

En cuanto a la alteración sensitiva y autonómica, puede ser provocada por padecimientos como:

  • diabetes mellitus
  • Amiloidosis
  • Síndrome paraneoplásico
  • Síndrome de Sjögren
  • Porfiria
  • Infección por VIH
  • Inflamatorias desmielinizantes.         

Las polineuropatías de fibras gruesas ocurren en las enfermedades desmielinizantes asociadas a la IgM monoclonal, con una actividad antiglicoproteína asociada a la mielina.

En las poliradiculoneuropatías inflamatorias crónicas (síndrome de Guillain-Barré), y en las gangliopatías (secundarias al síndrome paraneoplásico, Gougerot-Sjögren o a la intoxicación medicamentosa).         

El alcoholismo está asociado a la neuropatía por deficiencia nutricional. Dependiendo del trabajo, puede haber una asociación de la neuropatía con la intoxicación por:

  • Plomo
  • Arsénico
  • Talio
  • Organofosforados
  • Tricloroetileno
  • Hexacarbonos
  • Acilamida.

Otros agentes enumerados a continuación también deben ser investigados en cuanto al uso de medicamentos en la historia clínica, porque también son neurotóxicos

Clasificación de las neuropatías

Existen diversos criterios de clasificación de las neuropatías periféricas, combinando varios de ellos definiremos mejor el tipo de neuropatía.

1. Según la causa (etiología)

Esta es una de las clasificaciones más utilizadas, pues permite orientar el tratamiento hacia la causa subyacente:

Neuropatías metabólicas:

  • Neuropatía diabética:

Es la más común. Provocada por los niveles elevados de glucosa que dañan los nervios con el tiempo.

  • Neuropatía por insuficiencia renal (urémica):

Se presenta en pacientes con enfermedad renal crónica.

  • Neuropatía por trastornos tiroideos:

Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden causar daño nervioso.

Neuropatías tóxicas:

  • Causadas por sustancias químicas o medicamentos (como quimioterapia, alcohol o metales pesados).
  • Ejemplo: Neuropatía inducida por cisplatino o vincristina.

Neuropatías infecciosas:

  • Asociadas a infecciones como VIH, lepra, hepatitis C, Lyme, herpes zóster.
  • Pueden ser agudas o crónicas, y algunas dejan secuelas neurológicas dolorosas.

Neuropatías autoinmunes o inflamatorias:

  • El sistema inmune ataca por error a los nervios.

Ejemplos:

  • Síndrome de Guillain-Barré
  • Polineuropatía desmielinizante inflamatoria crónica (CIDP)

Neuropatías hereditarias:

  • Genéticas, presentes desde el nacimiento o con aparición progresiva.
  • Ejemplo clásico: Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth.

Neuropatías por deficiencias nutricionales:

  • Asociadas a la falta de vitamina B1 (tiamina), B6, B12, E o niacina.
  • Frecuente en personas con desnutrición o alcoholismo.

Neuropatías por compresión o trauma:

  • Producidas por atrapamiento de nervios (como el síndrome del túnel carpiano) o traumatismos directos.

2. Según el número de nervios afectados

Mononeuropatía:

Afecta a un solo nervio como:

  • Parálisis del nervio radial
  • Neuropatía del nervio mediano (túnel carpiano)

Mononeuropatía múltiple:

  • Involucra varios nervios en diferentes partes del cuerpo, de forma asimétrica.
  • Puede aparecer en enfermedades vasculíticas o infecciosas.

Polineuropatía:

  • Afecta de forma difusa a muchos nervios periféricos, típicamente de manera simétrica y distal, como por ejemplo clásico:
  • Polineuropatía diabética sensitiva-motora

3. Según el tipo de fibra nerviosa afectada

Neuropatía sensitiva:

  • Predominan los síntomas como entumecimiento, hormigueo, ardor o dolor.
  • Muy frecuente en la neuropatía diabética.

Neuropatía motora:

  • Predomina la debilidad muscular, pérdida de masa muscular y reflejos disminuidos.
  • Ejemplo: Neuropatía motora hereditaria.

Neuropatía autonómica:

  • Afecta a los nervios que controlan funciones involuntarias (como la presión arterial, digestión, sudoración).
  • Puede presentarse con hipotensión ortostática, disfunción eréctil, problemas digestivos.

Neuropatía mixta (sensitivo-motora o sensitivo-autonómica):

  • Es la más común. Afecta más de un tipo de fibra simultáneamente.
  • Ejemplo: Polineuropatía diabética sensitivo-autonómica.

4. Según la estructura del nervio afectada

Neuropatía axonal:

  • El daño principal se encuentra en el axón (la parte larga de la neurona).
  • Suele evolucionar lentamente y afecta primero las zonas más distales (pies y manos).

Neuropatía desmielinizante:

  • Afecta la mielina, que es la capa protectora que recubre los nervios.
  • Se caracteriza por debilidad rápida y pérdida de reflejos.

Neuropatía mixta:

  • Afecta tanto al axón como a la mielina.

5. Según la duración y curso

Aguda:

  • De aparición rápida (días a semanas).
  • Ejemplo: síndrome de Guillain-Barré.

Crónica:

  • De desarrollo progresivo durante meses o años.
  • Ejemplo: polineuropatía diabética.

Intermitente o recidivante:

  • Brotes o episodios que aparecen y desaparecen.
  • Puede verse en algunas neuropatías inmunomediadas.

Síntomas clínicos de la neuropatía

Los síntomas clínicos de la neuropatía pueden variar ampliamente dependiendo del tipo de nervios afectados (sensitivos, motores o autonómicos), de la causa subyacente y del patrón de evolución. En muchos casos, los síntomas aparecen de forma lenta y progresiva, pero en otros pueden surgir de manera aguda e incluso ser incapacitantes desde el inicio. Lo fundamental es reconocer que cualquier cambio en la sensibilidad, en la fuerza o en el funcionamiento automático del cuerpo puede ser una señal de que los nervios periféricos están sufriendo.

A continuación, se describen los síntomas clínicos más comunes, organizados según el tipo de fibras nerviosas comprometidas:

1. Síntomas sensitivos

Los nervios sensitivos transmiten información desde el cuerpo hacia el cerebro, como el dolor, la temperatura, la vibración o el tacto. Cuando están afectados, los síntomas pueden incluir:

  • Parestesias

Sensaciones anormales como hormigueo, pinchazos o “alfileres y agujas”.

Suelen comenzar en los pies o las manos, avanzando progresivamente hacia arriba (patrón en “guante y calcetín”).

  • Hipoestesia o anestesia

Disminución o pérdida de la sensibilidad al tacto, temperatura o dolor.

Puede provocar accidentes, ya que la persona no percibe heridas, quemaduras o lesiones.

  • Disestesias

Sensaciones desagradables o dolorosas ante estímulos que normalmente no deberían causar dolor (por ejemplo, al rozar la ropa).

  • Dolor neuropático

Dolor con características especiales: ardor, calambres, descarga eléctrica o quemazón.

Empeora durante la noche o al estar en reposo.

  • Sensación de entumecimiento

Frecuente en las extremidades, especialmente en dedos de pies y manos.

La persona puede describirlo como «si caminara sobre esponjas» o «como si tuviera guantes puestos».

2. Síntomas motores

Los nervios motores controlan el movimiento de los músculos. Cuando estos nervios se dañan, los síntomas incluyen:

  • Debilidad muscular

Puede ser localizada o generalizada, dependiendo de la distribución de la neuropatía.

A menudo comienza en las piernas, lo que dificulta subir escaleras o mantenerse de pie.

  • Atrofia muscular

Pérdida progresiva de masa muscular por desuso o denervación.

En casos avanzados, puede observarse adelgazamiento visible de las extremidades.

  • Fasciculaciones

Pequeños movimientos musculares involuntarios visibles bajo la piel.

Suelen ser inofensivas pero pueden asociarse a daño nervioso crónico.

  • Alteración de los reflejos

Disminución o desaparición de los reflejos osteotendinosos (como el reflejo rotuliano o aquileo).

3. Síntomas autonómicos

Los nervios autonómicos regulan funciones involuntarias como la presión arterial, la digestión, la sudoración o la micción. Su afectación produce síntomas menos visibles, pero muy significativos:

  • Hipotensión ortostática

Descenso súbito de la presión arterial al ponerse de pie, que provoca mareo, visión borrosa o desmayo.

  • Anhidrosis o sudoración excesiva

Pérdida de la capacidad de sudar (lo que dificulta la regulación de la temperatura corporal) o sudoración intensa en zonas localizadas.

  • Alteraciones digestivas

Náuseas, distensión abdominal, diarrea o estreñimiento, debidos a disfunción del sistema digestivo autónomo (gastroenteropatía autonómica).

  • Disfunción vesical

Dificultad para iniciar la micción, sensación de vaciado incompleto o incontinencia urinaria.

  • Disfunción sexual

Puede presentarse como disfunción eréctil en hombres o falta de lubricación en mujeres.

  • Pupilas poco reactivas

En algunos casos, los reflejos pupilares están disminuidos o ausentes, lo cual indica daño en la vía autónoma ocular.

4. Distribución y progresión de los síntomas

  • Distal y simétrica:

La forma más común, como en la polineuropatía diabética. Comienza en los dedos de los pies y avanza hacia las piernas y las manos.

  • Asimétrica:

En neuropatías por vasculitis o mononeuropatías múltiples, los síntomas aparecen en áreas distintas sin un patrón claro.

  • Aguda o crónica:

En algunas neuropatías (como el síndrome de Guillain-Barré), los síntomas progresan rápidamente en días. En otras, como las neuropatías hereditarias o metabólicas, la progresión es lenta y crónica.

Estudios más específicos para determinar la neuropatía

Por lo general, se utilizan en medio hospitalario y resultan útiles en el diagnóstico, pronóstico y tratamiento. Las dos técnicas principales son los estudios de conducción nerviosa (electroneurograma) y la electromiografía.

  • Estudios de conducción nerviosa (electroneurograma):

Revelan la afectación predominante de los axones o la vaina de mielina (neuropatías axonales o desmielinizantes). Las patologías que ocasionan daño axonal producen una disminución del potencial de acción compuesto del músculo. La pérdida de mielina provoca el enlentecimiento de la velocidad de conducción del impulso nervioso.

  • Electromiografía:

Consiste en el registro mediante un electrodo de la actividad eléctrica del músculo tanto en reposo (espontánea) como en ejercicio (unidades motoras voluntarias). La presencia de actividad espontánea anómala (ondas picudas positivas y potenciales de fibrilación) sugiere una denervación activa.

El análisis de los potenciales de unidad motora ayuda a determinar la agudeza y gravedad del daño nervioso. El electromiograma permite localizar lesiones nerviosas y determinar la cronicidad del proceso neuropático.

Sin embargo, es preciso tener en cuenta que, en numerosas ocasiones, el patrón no será axonal o desmielinizante puro, con lo que la interpretación puede ser difícil con un solo examen.

  • Estudios de Neuroimagen:

No se hallan indicados de rutina, se consideran cuando se sospeche una mielopatía concurrente o existan dudas diagnósticas. Además de la tomografía computadorizada (TC) y la resonancia magnética (RM) existen otras técnicas, como la neurografía por RM de alta resolución, que pueden resultar útiles en lesiones nerviosas proximales (por ejemplo, en las plexopatías).

  • Pruebas de Laboratorio:

Las guías de la American Academy of Neurology preconizan la glucemia, el nivel de la vitamina B12 y sus metabolitos (ácido metilmalónico y homocisteína) y la electroforesis de proteínas séricas como las pruebas de laboratorio con mayor rendimiento en la evaluación de las polineuropatías distales simétricas.

Asimismo, hay que realizar un perfil metabólico completo, hemograma y TSH. Si la clínica lo sugiere, se solicitarán marcadores de inflamación, autoinmunidad e infecciones.