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Neuropatía: Calambres en las piernas durante la noche

Giovana Femat Roldán 20 de septiembre de 2024 padecimientos

Neuropatía: Calambres en las piernas durante la noche

Los calambres son contracciones involuntarias y dolorosas que en ocasiones pueden ocurrir durante el sueño. Son bastante comunes y pueden ocurrirle a cualquier persona. Aunque pueden ser inofensivos y un simple inconveniente, en ocasiones pueden ser un síntoma subyacente de una condición que requiere atención médica.

Un ejemplo es la neuropatía, que a menudo se manifiesta como calambres musculares o espasmos. Además, el dolor neuropático también puede presentarse con una sensación de hormigueo o quemazón; también, puede ser un dolor agudo y punzante. El dolor neuropático es resultado de un daño o enfermedad en el sistema nervioso, usualmente en las fibras de “sensibilidad” al tacto, temperatura, vibración. 

Aunque la neuropatía es una condición común que causa calambres por las noches, hay muchas otras etiologías que pueden causar calambres. Algunas de ellas son las siguientes:

  • Las enfermedades como la diabetes
  • El alcoholismo
  • Deficiencias nutricionales

Este daño nervioso a su vez puede precipitar el síntoma de calambres nocturnos. Todas estas condiciones pueden ocasionar una neuropatía ya que daña los nervios periféricos, que son aquellos que están fuera del cerebro y la médula espinal. 

Neuropatía diabética

Cabe destacar entre ellas a la diabetes, una enfermedad metabólica que con el paso del tiempo y sobre todo cuando no está bien controlada, puede suscitar daño a los nervios (neuropatía diabética). Otra de las enfermedades metabólicas, además de la diabetes, que puede estar asociada con calambres en las piernas durante las noches, es la enfermedad de la tiroides. 

Desequilibrio electrolítico

Específicamente los niveles bajos de magnesio y potasio, pueden afectar la función nerviosa y muscular, desencadenando calambres e intensos espasmos musculares. En la mayoría de las ocasiones, los desequilibrios electrolíticos son causados por deshidratación severa. Algunas personas son más susceptibles que otras a perder electrolitos. Esta situación puede mejorar asegurando un consumo adecuado de agua durante el día, sobre todo de electrolitos orales, y con el consumo de alimentos ricos en potasio, magnesio y calcio. 

Circulación deficiente

Una condición médica que ocasione circulación deficiente puede limitar el suministro de oxígeno y nutrientes a los nervios, lo que contribuye a un daño nervioso y aparición de calambres nocturnos. Ligado a una circulación deficiente, tener una mala postura al dormir puede causar temporalmente una deficiencia en la irrigación sanguínea de las piernas, lo que puede provocar sensación de adormecimiento y posteriormente calambres. 

Insuficiencia venosa

De igual manera, la insuficiencia venosa, o mala circulación venosa, puede contribuir a la aparición de calambres; aunque usualmente se identifica por otros síntomas como edema (hinchazón) de piernas. Hay personas con mayor predisposición, como el embarazo y el aumento de peso. 

Por otra parte, la fatiga muscular, por actividad física intensa o mantener una posición durante mucho tiempo, puede manifestarse como calambres nocturnos. Utilizar calor local por medio de una compresa caliente antes de dormir puede disminuir el riesgo de aparición de calambres en las piernas durante la noche. Sin embargo, se debe hacer hincapié en diferenciar la fatiga muscular del síndrome de piernas inquietas. 

Síndrome de piernas inquietas

El síndrome de piernas inquietas es una afección neurológica que se caracteriza por una sensación incómoda en las piernas que sólo se alivia con el movimiento. Algunos pacientes describen esta sensación como calambres en las piernas durante la noche. Este síndrome se considera dentro del grupo de enfermedades de trastornos del sueño, pero no es el único que puede causar o exacerbar los calambres nocturnos.  

Cualquier escenario que cause compresión nerviosa, como la que sucede en el síndrome del túnel del carpo o una hernia discal, puede provocar daño nervioso y una sensación de calambres o paso de corriente eléctrica en las extremidades. Asimismo, la inflamación nerviosa de cualquier etiología puede causar dolor y calambres en las piernas durante la noche. 

¿Cuándo debería ser preocupante? 

Si los calambres son frecuentes, intensos o se acompañan de otros síntomas como hormigueo, entumecimiento y dolor, es recomendable consultar con un profesional de la salud. De cualquier forma, si es una situación preocupante o que interfiere con el sueño, es importante consultar con un médico, ya que es fundamental identificar el origen y recibir el tratamiento apropiado

Aunque se reitera que los calambres en las piernas pueden ser inofensivos, es importante descartar alguna enfermedad subyacente, siendo la neuropatía una de las más importantes en el diagnóstico diferencial. Esta condición es resultado del daño nervioso por diferentes mecanismos según la enfermedad que la precipite. Un diagnóstico preciso y tratamiento oportuno potencialmente podría limitar o revertir el daño nervioso mejorando el pronóstico y la calidad de vida.

Síntomas de dolor neuropático

1. Dolor ardiente o quemante

Este tipo de dolor es uno de los más característicos del dolor neuropático. Las personas suelen describirlo como una sensación continua de quemazón que afecta áreas localizadas o más extensas del cuerpo. Puede variar en intensidad y a menudo se siente como si la piel estuviera siendo expuesta a una fuente de calor.

2. Sensación de hormigueo o «pinchazos» (parestesias)

Este síntoma es muy común y puede manifestarse como una sensación de «alfileres y agujas», similar a lo que se siente cuando una extremidad «se duerme». Es una sensación persistente que puede volverse incómoda e interferir con la vida diaria.

3. Hipersensibilidad al tacto (alodinia)

En los casos de dolor neuropático, estímulos que normalmente no causarían dolor, como el roce de la ropa o el contacto ligero, pueden generar una sensación de dolor extremo. Esta sensibilidad exagerada puede dificultar la realización de tareas cotidianas.

4. Dolor punzante o lancinante

Es una sensación de dolor agudo e intermitente, como si se recibieran punzadas o descargas eléctricas. Este tipo de dolor puede ser episódico y aparecer de forma espontánea o como respuesta a ciertos estímulos.

5. Entumecimiento o pérdida de sensibilidad

Algunas personas experimentan una sensación de entumecimiento o disminución de la sensibilidad en las áreas afectadas, lo que puede coexistir con el dolor. Esta pérdida de sensibilidad puede hacer que sea difícil percibir estímulos normales, lo que añade frustración a la condición.

6. Sensación de frío o calor anormal

Las personas con dolor neuropático a menudo experimentan cambios en la percepción de la temperatura, sintiendo frío o calor extremos sin una causa aparente. Estos cambios pueden contribuir al malestar general.

7. Dolor persistente

Una característica importante del dolor neuropático es su cronicidad. A menudo es persistente, incluso en ausencia de estímulos evidentes, y puede ser debilitante con el tiempo si no se trata adecuadamente.