¿El ejercicio físico ayuda con la neuropatía?
Giovana Femat Roldán 6 de diciembre de 2024 padecimientos

Las neuropatías periféricas son una amplia gama de enfermedades que afectan a los nervios periféricos. La desmielinización o degeneración axonal da lugar a una variedad de síntomas que incluyen reducción o alteración de la sensibilidad, dolor, debilidad muscular y fatiga. La discapacidad secundaria que aparece puede dar lugar a ajustes en la función psicológica y social. El tratamiento con ejercicios dirigido a desarrollar la fuerza y la resistencia forma parte del tratamiento para los pacientes con neuropatía periférica, particularmente en las etapas posteriores de la recuperación de la neuropatía aguda y en las neuropatías crónicas.
El dolor neuropático (DN) se define, según la IASP (Asociación Internacional para el Estudio del Dolor) como » dolor causado por una lesión o enfermedad del sistema somatosensorial». Normalmente, tras una afectación en los tejidos, se pueden producir cambios adaptativos en el sistema nervioso sensorial que pueden conducir a una hipersensibilidad al dolor, mecanismo de protección para garantizar la cicatrización.
En cambio, puede haber ciertas situaciones en las que el tejido afecto sea el propio sistema nervioso, generando hipersensibilidad, dolor espontáneo o descenso de umbrales sensitivos, pudiendo provocar que estímulos inocuos como una caricia produzcan sensación de dolor, en definitiva, manifestaciones propias de DN.
Fisioterapia en el dolor neuropático
El tratamiento del DNP suele centrarse en manejar la sintomatología de los pacientes. Los tratamientos conservadores siguen siendo la primera opción terapéutica. Entre ellas, el Grupo de Interés Especial en el Dolor Neuropático de la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor recomienda la farmacología como tratamiento de primera línea. Sin embargo, la eficacia es limitada, con efectos secundarios a menudo inaceptables.
La fisioterapia se ha ido posicionando como opción terapéutica de relevancia en el tratamiento del DNP de diversa etiología, incluidas las lesiones traumáticas, las lesiones por atrapamiento, así como en las derivadas de otras enfermedades o tratamientos como puede ser la neuropatía postquimioterapia.
Entre las distintas intervenciones, el ejercicio terapéutico, en especial el ejercicio aeróbico, ha ido cobrando especial interés.
Por otro lado, las movilizaciones neurales han demostrado su eficacia en ensayos con pacientes con dolor referido de origen neural en piernas o brazos. Sin embargo, en lesiones por atrapamiento, como en el caso del síndrome del túnel del carpo, han arrojado resultados contradictorios. A nivel fisiológico, se ha propuesto que las movilizaciones neurales pueden ejercer su efecto beneficioso a través de la modulación de la neuroinflamación, el sistema opioide y las neurotrofinas.

Técnicas fisioterápicas en el dolor neuropático
Los métodos más utilizados en Fisioterapia para el tratamiento del dolor se nombran puntualizando cuáles son los aspectos más representativos por los que son elegidos por los profesionales como los más indicados según las necesidades del momento. No todas las técnicas actúan con la misma intensidad y en el mismo nivel.
- Masaje
Se describe como «la manipulación de los tejidos blandos del cuerpo, más efectiva cuando es realizada con las manos, se administra con el fin de provocar efectos sobre los sistemas nervioso y muscular y, además, sobre la circulación local y general de la sangre y la linfa».
Las técnicas suaves de masaje (effleurage, petrissague and stroking) relajan la tensión y el espasmo muscular y estimula la circulación, lo que además puede contribuir al éxito de otras terapias del dolor.
El masaje profundo (fricciones, golpeteos, amasamientos) pueden romper el dolor de los puntos trigger y producir una hiperemia significativa con descarga de histamina en el interior de los tejidos. Es agradable, alivia y relaja.
El masaje profundo (fricciones, golpeteos, amasamientos) pueden romper el dolor de los puntos trigger y producir una hiperemia significativa con descarga de histamina en el interior de los tejidos. El efecto que tiene el masaje sobre las terminaciones nerviosas es el de aumentar notablemente su excitabilidad y su facilidad de conducción. El masaje continuo, practicado sobre un tronco nervioso sensitivo ejerce una acción anestesiante al aumentar el umbral de la sensibilidad dolorosa.
- Estimulación vibratoria
Presión repetitiva sobre una zona dolorosa a través de una superficie almohadillada. Causa entumecimiento, parestesia y/o anestesia. La inhibición de la transmisión se produce según la teoría de la puerta de entrada.
Se aplica con una frecuencia de 50-200 Hz y sobre los siguientes puntos: área del dolor, tendón o músculo afectado, músculo antagonista o en los puntos trigger. Cuando se utiliza la vibración manual los movimientos más groseros oscilan entre los 10-50 Hz y los más finos entre 100 y 200 Hz.
Se obtiene un alivio del dolor durante más de seis horas, tiempo que puede ser prolongado si aplicamos estimulación vibratoria y TENS, el resultado será un mayor efecto debido a la acción sumada de ambos tratamientos.
¿Cuáles son las causas más comunes de neuropatía?
La neuropatía periférica es una condición que afecta los nervios fuera del cerebro y la médula espinal, causando debilidad, entumecimiento, dolor y otros síntomas. Las causas más comunes incluyen:
- Diabetes mellitus:
Es la causa más frecuente de neuropatía periférica, especialmente en países desarrollados. La hiperglucemia crónica daña los nervios y los vasos sanguíneos que los nutren, provocando neuropatía diabética, que típicamente afecta los pies y las manos.
- Alcoholismo:
El consumo excesivo de alcohol puede causar deficiencias nutricionales, como la falta de vitamina B1 (tiamina), esenciales para la salud nerviosa, conduciendo a neuropatías.
- Deficiencias nutricionales:
La carencia de vitaminas como B1, B6, B12, niacina, y vitamina E puede afectar la función nerviosa.
- Enfermedades autoinmunes:
Trastornos como el síndrome de Guillain-Barré, lupus eritematoso sistémico y artritis reumatoide pueden dañar los nervios periféricos debido a la inflamación.
- Infecciones:
Enfermedades como el herpes zóster, VIH/SIDA, hepatitis C y enfermedad de Lyme pueden causar neuropatía.
- Exposición a toxinas:
La exposición a metales pesados, pesticidas, solventes y algunos medicamentos, como los quimioterapéuticos, puede ser neurotóxica.
- Trastornos hereditarios:
Enfermedades como la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth afectan los nervios periféricos.
- Traumas:
Lesiones físicas, fracturas o compresión prolongada de los nervios pueden causar daño directo.
- Enfermedades metabólicas:
Como el hipotiroidismo y la insuficiencia renal crónica.
- Idiopática:
En algunos casos, no se identifica una causa clara.
El diagnóstico adecuado requiere un enfoque clínico integral, que puede incluir estudios como electromiografía y análisis de laboratorio. Identificar la causa subyacente es esencial para orientar el tratamiento y prevenir el progreso de la neuropatía.
