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Primeros síntomas de neuropatía y buscar ayuda médica

Giovana Femat Roldán 13 de febrero de 2025 padecimientos

Primeros síntomas de neuropatía y buscar ayuda médica

La neuropatía es una enfermedad que afecta los nervios periféricos, es decir, los que conectan el cerebro y médula espinal con el resto del cuerpo. Estos nervios se encargan de enviar información del movimiento, sensibilidad y funcionamiento de los órganos como el corazón o intestino.

Cuando se dañan, pueden aparecer diversos síntomas, dependiendo de los nervios dañados, que pueden ser leves hasta incapacitantes. Reconocer los primeros signos es fundamental para buscar atención médica oportuna y evitar complicaciones.

Recordemos que la neuropatía puede tener diversas causas, en la mayoría de los casos se debe a una enfermedad subyacente o a factores externos. Identificar la causa es fundamental para establecer un tratamiento adecuado y prevenir mayor deterioro. Algunos ejemplos son:

  • La neuropatía diabética, debido a diabetes mellitus mal controlada por años o que la enfermedad ha progresado
  • Deficiencias vitamínicas, especialmente la vitamina B12, aunque también otras vitaminas del complejo B pueden estar relacionadas.
  • El alcoholismo crónico, debido a la toxicidad directa sobre los nervios y resultado de la malabsorción de vitaminas esenciales.
  • Compresión de los nervios como el síndrome del túnel carpiano o radiculopatía o enfermedades autoinmunes que ataquen los nervios. 

Síntomas iniciales de la neuropatía

Uno de los primeros síntomas es el dolor neuropático, un tipo de dolor que es resultado del daño de los nervios y puede manifestarse de diversas formas. En las etapas iniciales, muchas personas experimentan entumecimiento y hormigueo en sus manos y pies. Esta sensación puede describirse como “alfileres y agujas” o como si una parte del cuerpo estuviera dormida. A menudo, estos síntomas son intermitentes y pueden aparecer al estar en reposo o después de una actividad prolongada. 

Puede haber pérdida de sensibilidad, lo que significa que la persona tiene dificultades para percibir cambios de temperatura o pequeñas heridas, lo que aumenta el riesgo de lesiones sin identificar. Otro signo temprano es la sensación de ardor o punzadas en las extremidades. Algunas personas describen esta sensación como si sus pies o manos estuvieran en llamas o como pequeñas descargas eléctricas. 

También pueden presentarse calambres, que son contracciones dolorosas e involuntarias de los músculos, especialmente durante la noche. Conforme avanza la enfermedad, algunas personas presentan debilidad muscular, lo que dificulta realizar actividades cotidianas como sujetar objetos, caminar largas distancias o subir escaleras. 

Progresión de los síntomas

Si la neuropatía no se trata a tiempo, los síntomas pueden empeorar. Las personas comienzan a notar alteraciones en la marcha, es decir, cambios en la forma de caminar debido a la falta de control sobre los músculos o a la disminución de la sensibilidad en los pies. Por ejemplo, ya no se sienten cómodos caminando descalzos o sólo con calcetines. Además, pueden experimentar dificultad para coordinar movimientos, lo que afecta la precisión de tareas que requieren destreza, como abotonarse la ropa o escribir.

El dolor en los pies y las manos puede volverse constante e incluso intensificarse con el frío o el tacto. En algunos casos, se desarrolla completa insensibilidad en las extremidades, lo que aumenta el riesgo de caídas y lesiones sin que la persona las identifique de inmediato, esto sucede porque no se manifiesta dolor por las heridas. Asimismo, se puede observar pérdida de reflejos, lo que disminuye la capacidad del cuerpo para reaccionar ante estímulos repentinos. También pueden aparecer cambios en la piel, como sequedad, coloración anormal o fragilidad, debido a la alteración en la circulación. 

Otro síntoma común es la sensibilidad aumentada al tacto, que hace que incluso un roce leve cause dolor o incomodidad que sobrepasa el estímulo. Al mismo tiempo, algunas personas sienten ardor en las extremidades, lo que interfiere con el descanso y puede provocar problemas para dormir debido a la incomodidad por las noches. 

Conforme la neuropatía avanza, se afectan también los nervios que tienen funciones corporales. Algunas personas experimentan sudoración excesiva o insuficiente, lo que indica una disfunción del sistema nervioso autónomo, encargado de regular funciones automáticas del cuerpo. Por esta razón, pueden presentarse problemas digestivos, como estreñimiento, diarrea o sensación de llenado gástrico rápido, con la afectación de los nervios que controlan los intestinos y estómago. 

Finalmente, la neuropatía puede causar pérdida de equilibrio y una sensación de debilidad generalizada, lo que afecta la calidad de vida y aumenta el riesgo de caídas y fracturas. 

¿Cuándo buscar ayuda médica?

Es importante acudir al médico si se presentan síntomas como entumecimiento, hormigueo persistente, dolor o debilidad muscular sin causa aparente. Aunque al principio pueden parecer leves, estos signos pueden indicar un daño en los nervios que requiere evaluación. Un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, dependiendo de la causa de la neuropatía, pueden ayudar a prevenir o enlentecer la aparición de complicaciones, por lo tanto, mejorar la calidad de vida de las personas que sufren de neuropatía.