Ardor de pies por las noches: consulta neurológica en Monterrey
Giovana Femat Roldán 22 de mayo de 2025 padecimientos

El ardor de pies, especialmente durante la noche, es una molestia común que muchas personas reportan en consulta neurológica en Monterrey. Esta sensación puede variar desde un calor leve hasta un dolor intenso que interfiere con el sueño y la calidad de vida. Lejos de ser una incomodidad pasajera, el ardor nocturno en los pies puede ser la manifestación de una neuropatía periférica u otros trastornos neurológicos que requieren una evaluación clínica cuidadosa y tratamiento adecuado.
¿Qué es el ardor de pies?
El ardor o sensación de quemazón en los pies se clasifica como un tipo de dolor neuropático, es decir, aquel que surge por disfunción o lesión del sistema nervioso. En muchos casos, se acompaña de entumecimiento, hormigueo, sensación de pinchazos o hipersensibilidad al tacto. Aunque puede presentarse en cualquier momento del día, muchas personas lo notan con mayor intensidad durante la noche, cuando hay menos estímulos externos que distraigan del malestar y el cuerpo se encuentra en reposo. Esta percepción aumentada puede dificultar el inicio o mantenimiento del sueño, generando fatiga crónica y afectando el estado de ánimo. Además, el ardor persistente suele generar preocupación, especialmente cuando se desconoce la causa, lo que motiva la búsqueda de atención médica especializada. En este contexto, el neurólogo juega un papel clave para identificar el origen del síntoma y proponer una estrategia terapéutica adecuada.
Causas más frecuentes del ardor en los pies
Una de las causas más comunes es la neuropatía periférica, un trastorno que afecta los nervios encargados de la sensibilidad y la función motora en las extremidades. Existen diferentes factores que pueden llevar a desarrollar una neuropatía periférica, estos son algunos de los más frecuentes:
- Diabetes mellitus:
La neuropatía diabética es la causa más frecuente de ardor en los pies. El exceso de glucosa en sangre daña progresivamente los nervios periféricos.
- Déficit de vitaminas:
La falta de vitamina B12 o B6 puede provocar alteraciones en la conducción nerviosa que se manifiestan como ardor o debilidad.
- Alcoholismo crónico:
El consumo excesivo de alcohol puede producir una neuropatía tóxica.
- Esclerosis múltiple:
Algunas personas con esta enfermedad autoinmune experimentan sensaciones de calor, entumecimiento o ardor en las extremidades.
- Enfermedades renales o hepáticas:
Estas pueden alterar el metabolismo y favorecer la acumulación de toxinas que afectan los nervios.
- Compresión nerviosa:
Hernias discales o atrapamientos como el síndrome del túnel tarsiano también pueden causar ardor localizado.
- Infecciones neurológicas o inflamatorias:
Como el herpes zóster, pueden dañar los nervios y dejar secuelas dolorosas.

Evaluación en la consulta neurológica en Monterrey
El primer paso en todo paciente es realizar una historia clínica detallada, prestando atención a la duración, intensidad, factores desencadenantes, enfermedades asociadas y uso de medicamentos.
Durante el examen neurológico, el médico especializado evalúa el tono muscular, la fuerza, los reflejos y, especialmente, la sensibilidad en las extremidades. Se buscan alteraciones en la percepción de temperatura, tacto fino, vibración y dolor, que orienten hacia un patrón específico de neuropatía.
Cuando se sospecha de neuropatía periférica, dependiendo del caso, se pueden solicitar estudios complementarios:
- Análisis de sangre:
Para detectar alteraciones metabólicas, deficiencias vitamínicas, enfermedades autoinmunes, o infecciones.
- Neuroimagen:
En casos con signos neurológicos centrales o asimetría, una resonancia magnética puede ser útil para descartar compresiones o lesiones estructurales.
- Estudios de conducción nerviosa y electromiografía (EMG):
Evalúan la velocidad y calidad con que los nervios transmiten las señales eléctricas.
Tratamiento del dolor neuropático
Una vez identificado el origen del ardor, el tratamiento se enfoca en controlar la causa subyacente y aliviar los síntomas. Para el dolor neuropático, existen medicamentos específicos que no son analgésicos comunes. Entre los más utilizados se encuentran:
- Anticonvulsivos como la gabapentina y la pregabalina.
- Antidepresivos tricíclicos o inhibidores de la recaptura de serotonina y noradrenalina, que modulan el dolor a nivel central.
- En algunos casos, se pueden usar cremas tópicas con capsaicina o lidocaína, útiles para aliviar síntomas localizados.
La fisioterapia y la estimulación nerviosa transcutánea (TENS) también son herramientas que forman parte de un abordaje integral, sobre todo cuando hay alteraciones motoras acompañantes.
Cuándo acudir a consulta neurológica
El ardor persistente en los pies no debe ser ignorado. En una clínica de neurología especializada, como Neurocenter ubicada en Monterrey, se brinda atención integral que combina diagnóstico clínico, estudios electrofisiológicos y neuroimagen, así como estrategias terapéuticas personalizadas.
Su evaluación oportuna permite un diagnóstico precoz y la implementación de medidas que mejoren significativamente la calidad de vida. Si tienes un síntoma como éste acude a valoración a la brevedad.
