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¿Es normal que adormecimiento en piernas suba a la rodilla?

Giovana Femat Roldán 10 de junio de 2025 padecimientos

¿Es normal que adormecimiento en piernas suba a la rodilla?

El adormecimiento en las piernas es una sensación común que muchas personas han experimentado al permanecer en una postura incómoda por mucho tiempo. Aunque en la mayoría de los casos no representa una urgencia médica, cuando esta sensación de hormigueo o pérdida parcial de sensibilidad se presenta de forma persistente o asciende desde el pie hacia la rodilla, puede ser una señal de que algo más serio está ocurriendo, especialmente si va acompañada de otros síntomas como debilidad o dolor.

¿Qué es el adormecimiento y por qué ocurre?

El adormecimiento aparece cuando los nervios sensoriales —aquellos responsables de llevar al cerebro la información del tacto, la temperatura, el dolor y otras sensaciones— se dañan o inflaman. Dependiendo del tipo de neuropatía y la distribución del daño, este adormecimiento puede afectar diferentes partes del cuerpo, aunque con más frecuencia se presenta en manos y pies, un patrón que se conoce como neuropatía periférica de distribución “en guante y calcetín”.

Algunas causas frecuentes de neuropatía que provocan adormecimiento son:

  • Diabetes mellitus:

Es la causa más común. El exceso de glucosa en sangre daña lentamente los nervios, especialmente los de las extremidades.

  • Deficiencias nutricionales:

Falta de vitamina B12, B1, o ácido fólico, esenciales para la salud del sistema nervioso.

  • Alcoholismo crónico:

Puede dañar directamente los nervios y además contribuir a deficiencias vitamínicas.

  • Enfermedades autoinmunes:

Como el lupus, la artritis reumatoide o el síndrome de Guillain-Barré.

  • Infecciones:

Por ejemplo, el herpes zóster, VIH o la enfermedad de Lyme.

  • Compresión nerviosa:

Hernias de disco, túnel carpiano u otras condiciones que ejercen presión directa sobre un nervio.

  • Exposición a toxinas:

Algunos medicamentos (quimioterapia, antibióticos), metales pesados o venenos industriales.

¿Cómo se manifiesta el adormecimiento en la vida diaria?

Para quien lo vive, el adormecimiento puede ser desconcertante. Puede empezar como una sensación vaga de «estar dormido», una especie de acolchonamiento en la piel, y con el tiempo evolucionar a una pérdida total de sensibilidad. Esto no solo afecta la percepción del entorno (como no sentir el piso al caminar o quemarse sin darse cuenta), sino que también puede alterar el equilibrio, dificultar la escritura o manipular objetos pequeños, e incluso provocar caídas o lesiones sin que la persona las note de inmediato.

¿Cuándo debe tomarse en serio?

El adormecimiento relacionado con una neuropatía nunca debe ignorarse, especialmente si:

  • Es persistente o progresa con el tiempo
  • Se asocia con debilidad muscular, pérdida de reflejos o dolor
  • Afecta ambos lados del cuerpo de forma simétrica (por ejemplo, ambos pies o ambas manos)
  • Interfiere con las actividades cotidianas o el sueño

En estos casos, es fundamental consultar con un especialista en neurología para hacer una evaluación clínica, estudios de conducción nerviosa y, si es necesario, exámenes de sangre o imagenología. Identificar la causa de fondo permite tratarla de forma oportuna y evitar que el daño nervioso avance.

Causas frecuentes de adormecimiento ascendente

Cuando el adormecimiento comienza en el pie y sube hacia la pierna, hay diversas causas posibles que deben ser consideradas:

  • Radiculopatía lumbar:

Esta condición ocurre cuando una raíz nerviosa en la región lumbar está comprimida, a menudo por una hernia de disco. Puede provocar dolor, debilidad muscular y adormecimiento que sube desde el pie hacia el muslo o la rodilla.

  • Neuropatía periférica:

Común en personas con diabetes, alcoholismo o deficiencias vitamínicas, esta afección daña los nervios periféricos. Generalmente inicia en los dedos de los pies y avanza hacia arriba, afectando la sensibilidad y el equilibrio.

  • Síndrome del túnel tarsiano:

Es la compresión del nervio tibial posterior a nivel del tobillo. Puede provocar hormigueo y entumecimiento en la planta del pie que se irradia hacia la pierna.

  • Insuficiencia vascular:

Aunque menos frecuente, la mala circulación en las extremidades también puede producir sensación de adormecimiento, sobre todo al caminar, y suele acompañarse de frialdad en la piel, palidez o coloración violácea.

Señales de alarma: ¿cuándo buscar atención médica?

Hay situaciones en las que el adormecimiento en las piernas amerita una valoración médica de forma oportuna. Estas incluyen:

  • Adormecimiento que no mejora en minutos y se presenta sin razón aparente.
  • Entumecimiento que sube hacia la rodilla o se vuelve progresivo.
  • Presencia de dolor irradiado, especialmente si es tipo descarga eléctrica.
  • Debilidad muscular, dificultad para caminar o pérdida de equilibrio.
  • Pérdida total o parcial de la sensibilidad.
  • Antecedentes de enfermedades como diabetes, hernias discales o trastornos neurológicos.
  • Adormecimiento acompañado de otros síntomas como visión borrosa, dificultad para hablar o alteración del control de esfínteres.

Estas señales podrían indicar un problema neurológico serio que requiere estudios y tratamiento inmediato.

Diagnóstico: cómo se identifica la causa

El primer paso para encontrar la causa del adormecimiento es una historia clínica completa y una exploración neurológica. A partir de ahí, el médico puede solicitar estudios como:

  • Análisis de sangre, para descartar deficiencias nutricionales, diabetes u otras enfermedades sistémicas.
  • Electromiografía y estudios de conducción nerviosa, para evaluar la función de los nervios periféricos.
  • Resonancia magnética de columna lumbar, útil para detectar compresiones nerviosas o hernias discales.
  • Ultrasonido Doppler o angiografía, si se sospecha una causa vascular.

Un diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento adecuado y prevenir complicaciones.

Tratamiento: recuperar la función y aliviar los síntomas

El tratamiento depende de la causa subyacente. En casos leves, el cambio de hábitos posturales o el uso de plantillas puede ser suficiente. Para condiciones más complejas, el tratamiento puede incluir:

  • Medicamentos antiinflamatorios, analgésicos o específicos para el dolor neuropático.
  • Fisioterapia para mejorar la fuerza, movilidad y estabilidad.
  • Control de enfermedades crónicas como la diabetes.
  • En casos de compresiones graves, cirugía para liberar nervios comprimidos.

También se recomienda evitar el consumo excesivo de alcohol, llevar una dieta rica en vitaminas del complejo B, y mantener una actividad física moderada para mejorar la circulación y la salud neuromuscular.

Mensajes Finales 

El adormecimiento en las piernas que sube hasta la rodilla no siempre es motivo de alarma, pero tampoco debe ser ignorado, especialmente si es persistente, progresivo o se asocia con otros síntomas neurológicos. 

Una evaluación médica oportuna, realizada por un profesional capacitado, puede hacer la diferencia entre una molestia transitoria y el inicio de un tratamiento que prevenga daños mayores. Escuchar al cuerpo y actuar a tiempo es la mejor forma de cuidar nuestra salud neurológica.

Si presentas alguno de estos síntomas, no dudes en acudir a valoración para tu abordaje diagnóstico y terapéutico oportuno.